Llevaba tiempo
aguantándome las ganas de contar mi experiencia, una experiencia
fuera de lo normal, de lo común y con la que os vais a quedar
asombrados. Mi aventura comenzó cuando comencé a escuchar de la
gente que los marcianos y extraterrestres existían, que los habían
visto pero que se escondían muy bien. Yo les tomé por locos hasta
que llego ese día. Sí, me los encontré de golpe. Su apariencia es
tan común y normal que pasan desapercibidos por eso la inmensa
mayoría de la gente no los ve, solo hay que entrar en 'su mundo'
para descubrirlos. Al principio eran pocos, pero ocurría algo
magnífico, todo aquel que conectaba y presenciaba esa extraña
presencia quedaba automáticamente confuso, impresionado, fascinado.
Estos extraterrestres eran personas que compartían tiempo y
aficiones en común pero había algo mas allá de todo eso que les
unía y les hacía extrapolarse de todo lo que les rodeaba, un juego
inventado por ellos mismo. La verdad es que tengo que ser sincero,
estos marcianos a primera vista, y hablo de mi primer contacto con
ellos, parecían muy raros, gritaban demasiado, si llegabas tarde a
la hora de comer siempre te echaban a bronca y encima 'su mundo' era
un poco cutre. Estoy seguro que cualquiera que hubiera presenciado
este acontecimiento rápidamente se hubiera esfumado de allí, pero
yo quería saber mas de estos extraños seres. A los dos o tres meses
de interactuar con ellos, observé que todo el que estaba ahí
pensaba de forma muy parecida, y lo mas importante es que nadie se
olvidaba de ese interesante juego donde ellos marcaban sus propias
reglas. Siempre hacían quedadas para practicar y descubrir nuevas
formas de jugar, reglas...y así conseguían completarlo para después
poder enseñárselo a los mas pequeños alienígenas. Ellos lo tenían
muy claro, todos iban a jugar al juego por igual, los grandes, los
pequeños, los altos, los bajos, todos, ya que consideraban que todos
debían disfrutar con este nuevo juego. Eso sí, el que no cumpliera
con las normas del juego, es decir, puntualidad en las quedadas,
llevar siempre el material y ropa de juego, y por supuesto, pasarlo
muy bien. A mi esa idea me empezaba a contagiar y con el tiempo, me
fui haciendo parte de ellos. Además yo ya había jugado en mi mundo
a un juego parecido a este, pero casi nunca me dejaban jugar porque
era pequeño, solo podía mirar, y ahora siempre juego. Sin darme
cuenta, ya, hasta pensaba como ellos, era un marciano mas, de forma
tan repentina consiguieron transmitirme esa forma de ver el juego,
cuando todas las personas normales lo veían una forma de pasar el
tiempo y su primera opción era siempre ganar y conseguir muchos
puntos, estos extraterrestres buscaban la forma de como llegar a ser
mejor jugando a ese juego. Para eso, su gran estrategia era observar
a todos los participantes y ver en que cosas podían mejorar para que
con el tiempo fueran mejores, fuera de ganar o perder. Era algo
increible, porque conseguían disfrutar tanto como los que siempre
querían ganar y además conseguían progresar de un año para otro
una barbaridad. Yo ya veía la diferencia claramente, y me
preguntaba, ¿quienes eran los marcianos? Estos seres que solo
buscaban una forma de ser mejores de cara al futuro y ven el fallo
como parte del proceso de mejora, o los otros seres terrestres que
siempre se fijaban en el resultado del juego. Este mundo
'privilegiado' esta al alcance de muy pocos, algunos porque los ven
como 'seres locos' , otros porque no se han detenido ni un momento en
ver 'su mundo' por dentro, solo porque son verdes y feos huyen
enseguida. Ahora que ya se de lo que hablo, me considero un
alienígena mas y estoy muy orgulloso de pertenecer a esta invasión.
Además aquí cada vez que jugamos viene mucha gente a verme y me
suelen animar de forma incondicional, pierda o gane.